La mayoría de las personas que tienen hemorroides las descubren de muchas maneras. La señal más común que muchas personas notan es la sangre cuando defecan, ya sea en sus heces o en el tejido que usaban para limpiarse cuando pasan las heces. Algunas personas pueden notar o sentir un bulto cerca de su ano o sentir dolor cuando defecan. También puede ocurrir comezón y malestar anal que las personas pueden notar cuando se sientan por períodos prolongados.

Si ha notado alguno de estos síntomas, es posible que tenga hemorroides. Sin embargo, tenga en cuenta que estos signos y síntomas también están asociados con otros trastornos gastrointestinales, como el cáncer y la infección. Es esencial que acuda de inmediato a su médico cuando note alguno de estos signos para que se realicen las pruebas necesarias para que se realice un diagnóstico adecuado, principalmente para descartar enfermedades más graves, pero también para brindar alivio inmediato a su enfermedad.

En su examen, los médicos generalmente hacen algunas preguntas sobre sus síntomas y durante cuánto tiempo los han observado. Estas preguntas son seguidas por una serie de exámenes físicos no invasivos para decidir la causa de su sangrado anal o su dolor. Esto significa que no hay instrumentos insertados dentro de usted, y que su físico solo verá la apariencia de su ano. El examen cuidadoso de su área anal y sus síntomas de presentación generalmente son suficientes para descartar otras enfermedades que incluyen fisuras anales, enfermedades de la piel alrededor de su ano e infección.

Si sus hemorroides sobresalen y están ubicadas cerca de su ano, entonces se puede hacer un diagnóstico fácilmente mediante una simple observación. Sus hemorroides pueden aparecer como un bulto que sobresale de su ano o está determinado por una pigmentación oscura en la piel que rodea el área anal. Las hemorroides que se encuentran en este lugar se llaman hemorroides externas. Un bulto sensible significa que sus hemorroides son aburridas y pueden ser la raíz de la sangre que encontró en sus heces.

Si su ano se ve normal, entonces se realiza un examen rectal digital. En esta prueba, su médico inserta suavemente un dedo enguantado y lubricado en su canal anal para detectar cualquier hinchazón o bultos. Las hemorroides que se encuentran dentro de su canal anal se llaman hemorroides internas. Sin embargo, hay casos en los que estas hemorroides también sobresalen hacia su ano, convirtiéndose en hemorroides externas.

Una vez que su médico determine que usted tiene hemorroides, no se necesitan más pruebas. Su médico solo necesitará más pruebas si tiene una forma grave de hemorroides. Por ejemplo, usted tiene muchas hemorroides en su canal anal o está presente un sangrado extenso. En estos tipos de hemorroides, se requieren procedimientos invasivos, como una anoscopia con un anoscopio. Un anoscopio es similar a un telescopio delgado que se inserta en su ano para obtener una visión clara de su canal anal. En casos severos de hemorroides, a menudo se requiere cirugía.

Si le diagnostican hemorroides y su médico no necesita que se someta a ningún procedimiento quirúrgico, no hay necesidad de preocuparse. Las hemorroides no son fatales y eventualmente se resuelven por sí mismas. Varios remedios caseros para las hemorroides pueden ayudar a que el proceso de curación sea más fácil de soportar y se realizan pasos simples para asegurarse de que no sufrirá casos futuros de hemorroides. Lo que es importante es que tome medidas inmediatas y consulte a su médico cuando note algo que pueda sugerir un problema de salud de bajo riesgo para que se realice un diagnóstico y tratamiento adecuados.

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