Los peroneos son los dos músculos que se extienden por la parte externa de la pierna. Se adhieren en la parte superior al hueso de la peroné (el más pequeño de los dos huesos de la parte inferior de la pierna) que recorre la pierna externa. El tendón de Peroneus Brevis luego se inserta en la base del quinto metatarsiano (huesos largos en el pie) con el tendón de Peroneus Longus que se extiende debajo de la planta del pie y se adhiere al primer metatarsiano y otros huesos del tarso.

La función de los músculos peroneos es desviar el pie y ayudar a los músculos de la pantorrilla con flexión plantar. Evertion (o supinación) es la acción de girar el tobillo para que la planta del pie quede hacia afuera. Es lo opuesto a la inversión (también conocida como pronación).

La tendinitis peroneal es una lesión por uso excesivo que se desarrolla gradualmente a través de la tensión repetitiva en el tendón. El nombre de tendonitis sugiere que existe una causa inflamatoria (‘itis’ = inflamación), aunque las investigaciones han demostrado que este no es el caso. Es más una afección degenerativa y, por lo tanto, la frase tendinopatía es más precisa.

Los síntomas de las tendinopatías peroneas incluyen:

  • Dolor alrededor del tobillo externo que se agrava con la actividad y se alivia con el reposo.
  • Ternura de los tendones peroneos al tacto.
  • Dolor al estirar los tendones – invirtiendo el tobillo.
  • Dolor al contraer los músculos – evitando el tobillo.
  • Puede haber una leve hinchazón y crepitación (crujido) en el tendón.

La tendinitis peronea es muy común en los corredores debido al movimiento repetitivo en el tobillo y la frecuencia de una de sus causas más importantes: la sobrepronación. Si el pie se pronuncia excesivamente, se ejerce una presión adicional sobre los músculos peroneos, ya que funcionan de forma excéntrica (alargamiento de la contracción) para intentar controlar este exceso de movimiento. Otras causas comunes incluyen correr en pendientes o superficies curvadas, así como músculos de la pantorrilla apretados.

El tratamiento de la tendinitis peronea debe comenzar inicialmente con reposo y la aplicación de hielo para aliviar el dolor y cualquier inflamación presente. El masaje deportivo puede ser útil para aumentar la elasticidad muscular de la pantorrilla, así como las fricciones en los propios tendones para estimular el flujo de sangre y romper las adherencias si están presentes. El estiramiento frecuente de los músculos de la pantorrilla también es muy recomendable, al igual que el fortalecimiento peroneo con bandas de resistencia.

Antes de volver al deporte, la causa de la condición debe ser corregida. Si la sobrepronación es la culpable, se recomienda un cambio en las zapatillas de correr para aquellos con control de movimiento. También puede ser recomendable colocar plantillas de soporte de arco en cualquier otro calzado regular.

El fracaso del tratamiento conservador puede dar lugar a una cirugía de tendinitis peronea para eliminar el tejido dañado o reparar el daño de las lágrimas asociadas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here