La depresión apesta y, para ser sincero, todo lo que queremos en la vida es ser amados. Y debido a que no nos sentimos importantes, estamos deprimidos.

Sentimos que no somos importantes para nadie ni para nada. Nos preguntamos por qué estamos vivos. ¿A alguien le importa si nos hemos ido?

Lo que es aún más triste acerca de esto es que ni siquiera tratamos de sentirnos importantes en este mundo. Debemos intentarlo pero no lo hacemos. ¿Sabes por qué? Todavía me rasco la cabeza tratando de resolver esto.

Quizás no queremos & # 39; no queremos ser felices. No intentamos crear una razón o un propósito para ser felices. Este es nuestro problema. No intentamos crear uno. A propósito, retorcemos nuestros propios pensamientos y creamos en nuestra propia mente un pozo esperando que otro nos rescate y nos dé sentido.

A veces tenemos que dejar que mamá o papá nos rescaten cuando hemos sufrido lo suficiente como para creer que a alguien realmente le importa. Nos sostienen de la mano y nos tienen que decir que somos importantes. ¿Es esto necesario?

Cometemos el error de poner nuestra felicidad en manos de otro. Es triste que ni siquiera nos hagamos responsables de nuestra propia felicidad.

Me he encontrado con tantas personas deprimidas que dependemos demasiado de los demás y nos escondemos de aquellos que brindan ayuda. Bajamos la cabeza para evitar el contacto visual en las calles con amigos y amigos; familia. Nos escondemos de ser sociales. Nos escondemos de disfrutar y experimentar felicidad. Disfrutamos estar enfermos.

Nos sentimos inferiores a los demás. Nos comparamos constantemente con otros que se encuentran en un nivel económico, social o físico superior. Nos comparamos con otros que nunca seremos. Nos torturamos a propósito. La depresión nos hizo infelices con lo que somos y lo que somos. Tenemos tanto dolor que nos robamos nuestra propia oportunidad de descubrirlo. Tenemos miedo de sentirnos menos.

Nos falta la columna vertebral para sentirnos importantes en la vida. Nos ahogamos a propósito en la compasión. Desempeña un papel importante en nuestra vida, pero odias admitirlo. Te gusta sentir pena por ti mismo porque es una forma de manipular a los demás para que puedas obtener lo que quieres.

Queremos que otros sientan pena por nosotros. Queremos que otros nos rescaten. Queremos que nuestros seres queridos nos escuchen. Estamos gritando por dentro y nadie escucha. ¿Podría ser debido a nuestra deshonestidad y pena por nosotros mismos?

Nos sentimos insignificantes aún más porque seguimos viviendo la misma historia del pasado. Es por eso que no escuchan. Por eso no podemos seguir adelante. Queremos alcanzar una versión feliz ideal de nosotros mismos, pero seguimos viviendo en el pasado. Debido a esto, estamos enojados con nosotros mismos porque no podemos seguir adelante. Estamos enojados con nosotros mismos porque no tenemos esperanza y tenemos miedo de preguntar.

No nos preocupamos por nosotros mismos. Nos ignoramos por completo. Somos descuidados con nosotros mismos porque estamos demasiado ocupados vicariamente preocupándonos y viviendo la vida de los demás. Nos preocupamos por los demás, envidiamos sus vidas felices y hacemos esto para evitar pensar en nuestras lamentables vidas.

No somos felices en la vida porque odiamos pensar en nosotros mismos. No tenemos nada importante que decir sobre nosotros, así que nos sentimos inferiores. Nos escondemos y buscamos refugio en mundos de fantasía. Somos personas irresponsables que no queremos poner nuestros propios ojos en nosotros mismos. ¡Despierta, tienes que empezar a vivir tu propia vida!

Somos el tipo de personas que no nos reconocemos como seres humanos. Creemos que no merecemos vivir y ser felices. Estamos esperando secretamente la aprobación de otra persona. ¿Estás esperando la aprobación de mamá, papá, papá para que puedas merecer vivir? ¿Somos lo suficientemente estúpidos como para esperar tanto?

Estamos enojados con nosotros mismos. Por eso odiamos a todos. La relación que tenemos con nosotros mismos está llena de ira. Lo escondemos de los demás, pero odiamos a todos y a todo. Preferimos esconderlo adentro y luego dejarlo salir para sanarnos. Tenían miedo.

La razón por la que no se siente importante en la vida es porque tiene miedo de vincularse con los demás porque se ha lastimado. . Es por eso que estás solo. ¿Cuándo cambiaremos esto? La vulnerabilidad y la apertura son claves para la curación. ¿Cuándo te darás esta oportunidad de sentirte importante por una vez?

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