¿Te imaginas la consternación de un médico cuando un paciente le dice que quiere una cirugía plástica porque su cónyuge u otra persona le ha dicho que lo haga? Lo creas o no, los cirujanos cosméticos escuchan esta explicación con mucha más frecuencia de la que imaginas. Si un cirujano siente alguna obligación ética con sus pacientes, no dudarán en decirle a esta persona que reconsidere su decisión.

Los procedimientos cosméticos son electivos. Si una persona cree que tendrá más confianza con una nariz más pequeña o un estómago más firme, tiene derecho a contratar a alguien para que realice un procedimiento reconstructivo. Los cirujanos generalmente no cuestionan las motivaciones de una persona cuando dicen que su procedimiento de elección podría ayudarlos a avanzar en su carrera o reavivar la chispa en su matrimonio. Estas razones tienen algo que ver con las metas y aspiraciones del individuo. Es otra cuestión cuando una persona quiere hacerse algo a sí misma con el único propósito de complacer a otra persona. Esto muestra que el paciente potencial no está pensando de manera realista. Además, su disposición a admitir esto ante un profesional médico parece un grito de ayuda.

No es ningún secreto que algunas personas tienen prisa por someterse a una cirugía plástica. Ya sea que estén buscando una mejora cosmética a instancias de otra persona o suya, es importante que los pacientes potenciales evalúen su prioridad y evalúen cuánto se valoran a sí mismos. Mucha gente tiene dificultades para aceptar el concepto de envejecimiento, pero hay algunos que están aterrorizados por la noción. Estas personas podrían ser alentadas a buscar terapia. Un terapeuta podría ayudar a alguien así a descubrir de dónde provienen sus temores y por qué están tratando tan desesperadamente de reinventarse.

La decisión de someterse a una cirugía plástica implica tomar algunas decisiones importantes sobre los riesgos y las recompensas. Hay que pensar en la posibilidad de complicaciones médicas, procedimientos fallidos y la posibilidad de que los resultados no sean exactamente lo que tenía en mente. No tenga miedo de hablar con franqueza con su cirujano sobre estos y otros asuntos que pueden tener que ver con la situación. La cirugía plástica puede aumentar su autoestima y facilitar la socialización e interacción con los demás. Sin embargo, los cambios que realice deben ser para su propia edificación personal. Tienes que respetarte a ti mismo y hacerte cargo de tu propio destino antes de que puedas esperar que alguien más te ame incondicionalmente.

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