Nuevos estudios informados en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer 39 2014 (AAIC) en Copenhague cubren el espectro de Alzheimer y # 39; investigación de enfermedades y demencia. Los últimos hallazgos arrojan algo de luz interesante sobre el papel de la presión arterial en la enfermedad. También se discutieron en la conferencia los últimos hallazgos sobre nuevas medidas de avance para la detección y diagnóstico tempranos, identificando factores de riesgo y posibles estrategias de reducción de riesgos.

Ejercicio en la mediana y avanzada edad vinculado a un menor riesgo de demencia.

Los resultados son algunos de los primeros resultados de datos que analizan lo que un cambio en el estilo de vida podría significar para quienes sufren o corren el riesgo de sufrir demencia. Algunas de las evidencias presentadas dicen que la actividad física regular puede reducir el riesgo de Alzheimer y otras demencias 39. En un estudio, 280 se entrevistó a adultos estadounidenses con una edad media de 81 acerca de con qué frecuencia y qué tan duro trabajaron durante toda su vida . Durante este estudio longitudinal de tres años, se encontró que los participantes que tenían antecedentes de ejercicio físico moderado en la mediana edad se asociaban con un riesgo significativamente menor de deterioro cognitivo leve (DCL).

En otro estudio, los investigadores examinaron la frecuencia e intensidad del ejercicio de casi 2 adultos 000 con función cognitiva normal. Los analistas señalaron que el ejercicio físico ligero en la mitad de la vida y en la vejez se asoció con un MCI debilitante.

La presión arterial alta de inicio tardío podría proteger contra la demencia.

A medida que las personas envejecen, su riesgo de hipertensión aumenta y, al mismo tiempo, también aumenta el riesgo de Alzheimer y otras demencias. Nuevos informes ahora muestran que con el tiempo esta asociación con la demencia puede cambiar. Los informes revelados en la conferencia dicen que en personas mayores de 90 en realidad puede estar protegido por la hipertensión. Los investigadores siguieron 625 a adultos mayores en los EE. UU. Que no tenían demencia, muchos hasta 10 años. Lo que encontraron fue que aquellos que tenían los comienzos de la presión arterial alta a la edad 80 a 89 tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar demencia en comparación con los participantes del estudio que no mostraron signos o que alguna vez tuvieron presión arterial alta. Aquellos con el inicio de la hipertensión a la edad 90 o mayores tenían un riesgo de demencia aún menor.

¿Qué puede hacer?

Controlar su salud con sangre Los monitores de presión, los oxímetros de pulso de los dedos, el mantenimiento de una dieta saludable y la presencia física activa pueden ayudar a mantener no solo su cuerpo, sino también su mente sana. Buscar la ayuda de un médico o un entrenador para guiar sus entrenamientos físicos también puede contribuir a este estilo de vida saludable. Sin embargo, el monitoreo de la atención médica en el hogar con dispositivos de diagnóstico fáciles de usar puede ser una de las mejores maneras de realizar un seguimiento no solo de sus procesos cardíacos y pulmonares, sino también de mantener su mente e ingenio agudos ahora y en los años posteriores de la vida.

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