Cuando Sally (nombre cambiado) ingresó a la institución correccional como mentora de otros jóvenes en la rehabilitación, nadie podía imaginar que la joven mujer que estaba ante ellos era víctima de abuso sexual en su infancia. Sally les contó cómo le habían diagnosticado un trastorno de estrés postraumático (TEPT) después de una larga batalla judicial con su padre abusivo. También narró cómo accedió a consultar a un médico después de despertarse innumerables noches con sudor frío y pesadillas. La terapia continuada, junto con el asesoramiento y el apoyo de los médicos, finalmente la transformaron en la persona que era ahora.

Aunque lejos de su padre abusivo, Sally todavía tenía las pesadillas devastadoras. Abandonada por sus padres por el amor y el afecto, una vez golpeó al cuidador que trató de consolarla. Su creciente enojo y regresión la aislaron de la sociedad, y la compilaron para estar en su propia concha. El caso de Sally no es el aislado. Hay millones de niños en todo el mundo que viven bajo el hechizo de eventos traumáticos pasados. Para la mayoría de los niños con trauma, su pasado se caracteriza por una sensación de impotencia, que a menudo los impulsa a terminar su vida en la tierna edad.

¿Por qué es esencial estar consciente de los signos de trastorno de estrés postraumático en los niños?

Como padres, la mayoría de las personas piensan que pueden proteger a sus hijos de los efectos secundarios del trauma. Ya sea que se trate de un evento desastroso, como un atentado con bomba en una ciudad, un episodio de tiroteo en una escuela o un evento personal como la pérdida de un ser querido, el divorcio y el encarcelamiento de un padre, los niños frecuentemente están expuestos a la mente. Adormecer los eventos traumáticos. A menudo se piensa que los niños no pueden comprender el trauma debido a su tierna edad y, por lo tanto, no reciben el tratamiento requerido para enfrentar tales calamidades.

A continuación se enumeran algunos de los síntomas comunes del trastorno de estrés postraumático en adolescentes y niños:

  • La intrusión o el acto de experimentar el trágico evento una y otra vez.
  • Despertarse en medio de la noche llorando y quejándose de una pesadilla recurrente
  • Recurrir a la táctica de evitación, por ejemplo, tener miedo de un abrazo, lo que podría reavivar el miedo de un niño al abuso sexual.
  • Percibiendo la situación de manera diferente, es decir, viviendo con la culpa de ser la causa del abuso emocional o físico.

Sin embargo, en algunos casos, la forma de TEPT en niños maltratados podría ser bastante diferente. Un estudio realizado en 2020 por Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América (PNAS) reveló que los niños maltratados sufren cambios epigenéticos que no solo pueden obstaculizar el desarrollo cerebral, sino que también aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades mentales. En ciertos casos, se ha encontrado que estos cambios pasan a la siguiente generación.

El trastorno de estrés postraumático en adolescentes es curable

El tratamiento del trastorno de estrés postraumático para niños implica una combinación de prácticas tales como asesoramiento, terapia grupal y terapia conductual. El PTSD es curable y requiere más que solo amor y cuidado para que el niño vuelva a encarrilarse nuevamente. La farmacoterapia y el asesoramiento psiquiátrico son componentes tan esenciales como el amor y el cuidado de la familia.

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