Como muchos otros países del mundo, el Reino Unido está gravemente afectado por la obesidad. Lo moderno, algunos dicen que es una enfermedad autoinducida del siglo XXI, afecta a niños y adultos en igual medida y el mundo médico señala que hay más peligro para la obesidad de lo que pensamos. Más preocupante, la lucha contra este problema implica muchas estrategias y un considerable esfuerzo físico y mental. Aquellos que la padecen tienen que encontrar gimnasios, hablar con un nutricionista y hacerse análisis de sangre con regularidad para controlar su salud. El Reino Unido actualmente ocupa el puesto 28 en la lista de países afectados por la obesidad y los científicos tampoco tienen buenas noticias: en diez años, se espera que la tasa crezca considerablemente y que un tercio de la población sea mortalmente obesa. Lo que es peor, los niños son los más afectados por esto.

La situación es más grave en Londres que en el resto del país y algunos asocian el aumento en los niveles de obesidad con la gran cantidad de restaurantes de comida rápida y el estilo de vida ocupado y caótico. En Londres, una quinta parte de los niños son obesos y tratar con su salud le cuesta al estado aproximadamente 7 millones de libras al año. No es sorprendente que los niños que son obesos a la edad de cuatro o cinco años también sean obesos a los once años y luego se conviertan en adultos obesos. Las estadísticas muestran que en Londres las personas más afectadas viven en los suburbios, principalmente Westminster, Newham y Southwark. No hay evidencia clara que indique que grupos étnicos específicos sean más propensos a la obesidad que otros, pero se ha establecido una conexión entre la obesidad y las tasas de pobreza. La situación más preocupante es en Hillingdon, donde no menos del 67% de los adultos son obesos y sufren enfermedades anormales, como la diabetes tipo II o la enfermedad cardíaca. Las cifras están preocupadas, especialmente considerando que hace 25 años eran cuatro veces más bajas.

Londres puede considerarse uno de los extremos de Europa, con una tasa de obesidad promedio que es mucho más alta que la media de la UE. Como resultado, se están realizando pasos para disminuir las tasas tanto como sea posible. Desde campañas de sensibilización hasta cambios en la legislación local, los residentes de Londres están siendo públicamente alentados a cambiar a un estilo de vida más saludable. El número de gimnasios en Londres está aumentando y hay descuentos frecuentes para atraer personas. Además, chefs famosos como Jamie Oliver y Gordon Ramsey iniciaron campañas en las escuelas para eliminar los alimentos poco saludables. Todavía es demasiado pronto para saber si sus esfuerzos realmente funcionaron o no, pero una cosa es segura: la gente ahora sabe qué peligros pueden sufrir los matrimonios de obesidad y no son tan ciegos como lo eran hace una década. Los funcionarios de Londres tienen muchas ideas sobre cómo se puede prevenir la obesidad. Según el presidente oficial del Comité de Salud, James Cleverly, hay varios proyectos futuros dirigidos a la capital británica y la mayoría de ellos se centran en los niños y la educación en las escuelas. Aún no se puede decir si alcanzarán su propósito, pero una cosa es segura: ahora es más fácil que nunca encontrar gimnasios en Londres y obtener consejos nutricionales saludables, y los pacientes que quieren perder peso pueden encontrar muchos profesionales para ayudarlo. ellos .

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