Interacción mecánica de las unidades músculo-esqueléticas responsables de las sensaciones de estiramiento

Solo cuando intentamos estirar los músculos a través de ciertas posturas, obtenemos esa “sensación de estiramiento”, aunque el mecanismo de este estiramiento no es como distraer linealmente las partes terminales de una banda de goma. De hecho, las prominencias óseas específicas (como las superficies convexas de los huesos, el proceso espinoso de los huesos) deben comprimir los músculos (más específicamente sus tendones) para producir sensaciones de estiramiento. La siguiente lista de interacción mecánica de las unidades musculoesqueléticas durante las posturas específicas del estiramiento, nos dará una idea de qué prominencia ósea puede llevar a qué estiramiento muscular.

1. Tuberosidad isquiática: isquiotibiales
2. Rótula: Cuádriceps.
3. Tuberosidad mayor del húmero: bíceps.
4. Proceso transversal de la columna cervical: flexor lateral del cuello.
5. Proceso espinoso de la columna cervical: extensor de cuello
6. Superficie lateral de la caja torácica: Latissimus dorsi.
7. Superficie posterior del calcáneo: músculos de la pantorrilla.
8. Volar superficie de los carpos: flexores de los dedos.
9. Superficie dorsal de los carpos: extensores de dedos.
10. Superficie lateral del escafoides y el trapecio: extensor corto del pulgar (correlacionar la prueba de Finkelstein)
11. Talo y hueso navicular: dorsiflexores de tobillo.
12. Ramo isquio-púbico: aductor de cadera.
13. Trocánter mayor: Piriformis.
14. Cabeza humeral: pectoral.
15. Tuberosidad mayor del húmero: manguito rotador.
16. Mayor tuberosidad del húmero y del proceso de olécranon del cúbito: tríceps.
17. Superficie anterior de las costillas inferiores: Músculo abdominal.
18. Superficie posterior de la caja torácica: espina erectora.
19. Proceso mastoideo: esternocleidomastoideo
20. Trocánter mayor: Glúteo máximo.

Para entender este concepto, uno debe ser capaz de mezclar la anatomía fundamental y la biomecánica. No solo eso, uno debe tener la capacidad de imaginar y obtener vistas tridimensionales del estado de los puntos de referencia conjuntos y óseos durante cada postura de estiramiento.

La fuerza de compresión intensa (fuerzas patomecánicas) aplicada por las prominencias óseas en los músculos puede sabotear el sistema musculoesquelético y causar lesiones en los tendones o lesiones capsulo-ligamentarias, subluxación de las articulaciones, a veces incluso fracturas por avulsión, etc. Estas lesiones pueden ocurrir durante los deportes y el ejercicio. Por ejemplo, la pronación excesiva del antebrazo puede dañar el enlace radio-cubital superior y permitir que la cabeza radial se mueva excesivamente más tarde durante la pronación y comprimir los grupos musculares del extensor del carpo, lo que a su vez da como resultado un codo de tenista. De manera similar, el estiramiento intenso realizado de una manera no calificada también puede llevar a tales daños. Estiramiento activo o pasivo, nuestro sistema nervioso se vuelve sensible durante las fuerzas de compresión aplicadas por prominencias óseas en los músculos, con lo que uno puede controlar fácilmente la magnitud del estiramiento y evitar lesiones.

Esta información se puede utilizar para (1) entender las causas de la sensación de estiramiento producida por una postura de estiramiento específica (2) correlacionar la causa de una lesión específica en tejidos blandos (3) diseñar planes de tratamiento (4) realizar exploraciones científicas adicionales.

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